Y luego está Denzel. Actor al que también, a esta altura del partido, solo queda disfrutar. De su descomunal carisma, de su inmenso talento y enorme presencia. El GOAT.
De serlo, este sería un gran cierre a la saga. Sentido y vanaglorioso. De no serlo, muchos de los que saldrán resentidos o decepcionados tendrán su opción de redimirse.
Acá, Ari Aster hace una sátira a brocha gorda de EEUU, los gringos y cierta facción, bastante grande, que sigue creciendo y enquistándose cada vez más en la sociedad y poder.