Dirección: Ari Aster
Guión: Ari Aster
País: EEUU
Reparto: Emma Stone · Joaquin Phoenix · Austin Butler · Luke Grimes · Clifton Collins Jr. · Deirdre O’Connell · Micheal Ward.
Ari Aster empezó su carrera sacudiendo el género y entregándonos dos de las mejores películas de terror de los últimos años «Hereditary» y «Midsommar». Junto a otros autores contemporáneos como Jordan Peele, Mike Flanagan y Robert Eggers, apuntaban a ser los nuevos reyes del miedo. Sin embargo, desde «Beau is afraid» y toda la parafernalia que la acompañó, como entrevistas y charlas que brindó, se pudo ver que Ari buscaba nuevos caminos y retos, donde además, el humor se convertía en uno de sus deseos y búsquedas. Quizás para balancear el habernos asustado tanto.
Pero con las risas y la ironía, vino de la mano algo menos chistoso. La madre. Por acá, ninguna de las nuevas aristas nos ha interesado, ni mucho menos convencido, como sí lo hizo con creces cuando encaró el horror. Al que ojalá vuelva pronto.
En «Eddington» nos trasladamos a «Mayo de 2020 en Eddington, un pequeño pueblo de Nuevo México, el enfrentamiento entre el sheriff (Joaquin Phoenix) y el alcalde (Pedro Pascal) enciende el ambiente al enfrentar a los residentes entre sí.»
Acá, Ari Aster hace una sátira a brocha gorda de EEUU, los gringos y cierta facción, bastante grande, que sigue creciendo y enquistándose cada vez más en la sociedad y poder. Para ello, dispara a todo y a todos. Inmolándose también en el intento. Así, termina desordenándose en sus ideas y extraviándose y a nosotros en ellas. Cosa que hace con menos gracia de lo que cree y mucho menos chispa de la que espera. Porque aunque hay varias bromas y chistes que funcionan, sin llegar a generar sonoras carcajadas, la mayoría no aterriza o genera incomodidad y desazón.
Además, y como ya sucedía en la fallida y excesiva «Beau is afraid», la película se sostiene demasiado en un comprometido Joaquin Phoenix, desperdiciando a un elenco amplio. Sobre todo a Emma Stone y Austin Butler a quienes le faltan minutos. Pero también, como en su anterior película, el auto psicoanálisis y la intensa purga de su madre continúa. Se repite. Insiste en ello. Qué pesadez.
Lo que sí, es que hay una constante tensión en «Eddington» por la promesa latente de un climax desmesurado. Como ya nos tiene acostumbrado Aster. Cuando llega premia al que aguantó hasta ese momento, pero luego termina desinflándose y evocando una especie de secuela de «Beau is afraid», de lo peor de ella.
Aún habrá que dejarla reposar y digerirla. Aunque el resultado es bastante esperable. Una indigestión.


