"We are Aliens" resume de manera proporcionalmente melancólica, graciosa y desgarradora lo que es tener un mejor amigo en la infancia. Y dejar de tenerlo. Que nuestro mundo entero gire alrededor de otra persona fuera de nuestro núcleo familiar. Que nos complete. que sea nuestra sombra y nosotros la de él.
"Teenage Sex and Death at Camp Miasma" se (auto) percibe como un homenaje y oda al cine de terror (en especial los slashers), pero también hacia la propia Jane. En esa búsqueda de todo aquello que la formó, termina cayendo también en la autoindulgencia y en lo subrayado, así como en lo caótico, sobrepensado y sobreanalizado. Lo cual, mal que bien, resulta en una experiencia profundamente única aún con su superficialidad patente.
¡De vuelta en Cannes! las olimpiadas de los cinéfilos. O el Mundial (en su formato anterior). Sexto año cubriéndolo y el sueño y su magia intactos. Quizás porque aún es muy poco tiempo, aunque se sienta toda una vida ya. Pero la relatividad es así y cuando conocemos a colegas que vienen hace diez, veinte, treinta años, nos ponemos en perspectiva. Aunque ellos siguen sonriendo como nosotros. O tal vez aún más. Cada experiencia es nueva y se acumula, llena la barriga cinéfila y esta no tiene fondo. Ojalá sea otra edición inolvidable. Como lo ha sido cada una de ellas.