Ya en Cannes por quinto año consecutivo, media década, que se ha pasado volando. En un abrir y cerrar de ojos. Pero que, aunque se va convirtiendo en parte de nuestra rutina, como finalmente sucede con todo, siempre asombra, siempre sorprende y siempre emociona. Porque justamente cuando los ojos se cierran, es que uno sueña. Y Cannes, es un sueño. Gracias a ustedes por hacerlo posible.