martes, junio 30, 2026

Zona de desinterés

Opinión

El número de películas que adapta lo sucedido en la II Guerra Mundial y más específicamente, el Holocausto, es tan amplia como abundante en trama, formas y licencias. De aquella inagotable colección, hay otro grupo también vasto de clásicos del cine y obras maestras. La crítica siempre favorece al género, la Academia lo beneficia con nominaciones y premios, y el público responde con taquilla. En gran medida, porque siempre habrá una necesidad de recordar y aprender para evitar su repetición o sentir que la justicia llega de una u otra manera. Al menos como un efecto inmediato del séptimo arte, por no decir embuste o producto de su propia ficción.
Porque hace un par de domingos, mientras el famoso músico Usher se presentaba en el show del mediotiempo del Superbowl y enamoraba a las nuevas generaciones quitándose la camisa y soltando algunos pasos a lo Michael Jackson, en Rafah no se detenían los bombardeos de Israel en este nuevo – aunque ya lleva meses a diestra y siniestra (y décadas en construcción) – genocidio. 

Y es una cachetada del destino, una ironía tremenda, que el jueves pasado se haya estrenado “Zona de Interés” en cartelera comercial. Extraordinaria película del británico Jonathan Glazer, que narra ambos hechos a la par y a su trágica manera. En ella acompañamos al comandante alemán Rudolf Höss, encargado de Auschwitz, quien vive junto a su familia en una enorme casa que colinda con este. Solo un muro de concreto separa el espanto que todos conocemos con la idílica vida de campo de su esposa e hijos. La genialidad del asunto, es que durante sus 106 minutos de duración no vemos nada de lo que sucede en el campo de concentración, sino que acompañamos a la familia alemana en su día a día. Despertando, desayunando, bañándose en la piscina o el río y recibiendo visitas. Sin embargo, de fondo escuchamos alaridos recurrentes, constantes disparos y observamos un humo negro a lo lejos y en el borde de la pantalla, así como otros detalles puntuales que podrían pasar desapercibidos pero que se vuelven obvios y gigantes al apoyarse en la cultura general. Todos sabemos lo que está sucediendo detrás del muro de la vergüenza. Lo hemos leído y visto infinitas veces. Y todas esas palabras e imágenes reaparecen, como una especie de filtro, mientras la película avanza. 

Solo que ahora, también se agrega a esa peliculilla invisible todos los videos que nos llegan a través de la redes sociales, desde la Franja de Gaza. Y como la aniquilación no distingue entre religiones o razas, agresor y agredido terminan abrazándose de espaldas. Es precisamente, en una suerte de vórtex de la película, con un salto de tiempo brillante y brutal, que el círculo se cierra dándole una estocada final al espectador. Las imágenes muestran el resultado completo y dejan una sensación de banalidad al enmarcar lo sucedido, convirtiéndolo en un producto de consumo. Como la película misma. Como el rapero moviendo el esqueleto mientras que a kilómetros de distancia los huesos de tantos otros dejan de moverse. Así, sin necesidad de que el evento deportivo nos muestre imágenes de Palestina, percibimos en los bordes de la pantalla lo que sucede fuera de campo. Escuchamos los gritos, bombas y derrumbes. 
Porque ya es cultura general. 

the zone of interest
Fotograma de «Zona de Interés»

 

Cinestesia
Cinestesiahttp://cinestesia.pe
Empresa peruana dedicada a la difusión y promoción del cine. Contamos con una multi-plataforma web que incluye un servicio de streaming, cursos online, un network laboral hecho para artistas, entre mucho más. También contamos con una gran comunidad virtual en redes sociales, así como un local físico en la ciudad de Lima, en el que se llevan a cabo proyecciones, talleres, conversatorios y mucho más.

ARTÍCULOS RECIENTES

Cannes 79: La Bola Negra

Esta edición empezó con la histórica e icónica "El laberinto del Fauno", la fantasía ambientada durante la guerra civil española, y debió terminar con "La Bola Negra", que también podría convertirse en histórica para el cine español, o al menos debería serlo. Una obra que transita ese mismo espacio temporal, pero que a la vez lo trasciende y dialoga con muchas otras heridas del país y universales.

Cannes 79: Minotauro

"Minotauro" es una de las mejores películas de esta edición y vuelve a demostrar el talento y la elegancia de un verdadero maestro detrás de cámaras. Hay pocos directores en Cannes (y en el mundo) capaces de lograr un trabajo tan pulido: una precisión milimétrica en la puesta en escena, en el movimiento de cámara, en la composición y en el ritmo y la cadencia de la película.

Cannes 79: Coward

quizás lo más potente de "Coward" aparezca en esos momentos catárticos de canto colectivo, casi tribal, que recuerdan por momentos a la maravillosa "The Testament of Anne Lee", aunque sin la dimensión religiosa. Son escenas donde la película encuentra una fuerza emocional muy particular, logrando transmitir tanto la necesidad de pertenencia como el deseo de escapar, aunque sea por unos minutos, de la brutalidad de la guerra.

Cannes 79: All the Lovers in the Night

"All the Lovers in the Night" es una historia de desamor a fuego lento, muy contenida, que no opta ni por grandes sensaciones ni exageraciones dramáticas, sino por una constante melancolía, con más tristeza que alegría, y una dirección sutil y muy elegante.

Cannes 79: Hope

"Hope" va a ser un éxito en Corea y probablemente también a nivel mundial. Y sí creemos que, en nuestro presente donde reina lo efímero, este será uno de esos títulos que quedarán sellados en la memoria. Larga vida al cine fantástico. Larga vida a Na Hong-jin.

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí